Quizà esta no es la mejor manera de despedirse, ni la màs correcta. Es mejor hacerlo personalmente. Claro que, cuando las despedidas duelen tanto, como a mi, y uno no es capaz de soportorlo, opta por un camino màs fàcil, como este. Quizà, como decia, no es la mejor manera, aunque si, al menos, es una manera, y puedo comunicar, con cierta calma y objetividad, lo que quiero decir, sin que alguna emocion furtiva me impida hacerlo.
Por circunstancias personales he tenido que dejar todas mis actividades en el centro: el voluntariado, la revista, el teatro, las clases de informatica, el taller de pintura. Cesar en cada una de ellas duele, y no se decirsos cuanto. Y duele, no solo por no disfrutarlas, sobre todo al perder la preciosa compañia de todos aquellos con quienes las compartia. Leer mais…